Desafío del filamento flexible: ¿Qué tan grande es la diferencia en la dificultad de impresión entre 95A y 85A?

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El atractivo de las impresiones flexibles

El objetivo es sencillo: crear piezas realmente flexibles, similares a la goma, que se puedan apretar, doblar y torcer. Hay algo realmente satisfactorio en sostener una pieza impresa a la perfección, altamente flexible, que se siente más como un producto comprado en una tienda que como una impresión 3D. Pero este atractivo suele venir acompañado de preocupación. Todos hemos visto las imágenes o lo hemos experimentado en carne propia: un enredo de filamento, como espaguetis, enrollado alrededor del engranaje del extrusor, convirtiendo lo que parecía una impresión prometedora en horas de una tediosa limpieza.

Esto nos lleva a la pregunta principal para quienes experimentan con materiales más allá de los filamentos rígidos estándar: ¿Imprimir con TPU de 85A es realmente mucho más difícil que con TPU de 95A? Las cifras parecen similares, pero lo que sucede durante la impresión puede ser completamente diferente. Esta guía ofrece una comparación práctica, basada en la experiencia, entre TPU de 95A y TPU de 85A. Iremos más allá de la teoría para brindarte los consejos útiles necesarios para dominar ambos materiales o para elegir el más adecuado según tu nivel de habilidad y equipo en 2025.

Comprender los números

Para comprender los retos de la impresión, primero debemos explicar las cifras. Las clasificaciones "95A" y "85A" se refieren a la dureza Shore del material, una forma estándar de medir la flexibilidad de los materiales.

La costa A Scale

La escala de dureza Shore mide la resistencia de un material a la presión. Para nuestros fines, es una medida sencilla de suavidad. Cuanto menor sea el número, más suave y flexible será el material. Para poner estos números en términos prácticos, piense en estos objetos comunes:

  • TPU 95A: Tiene una textura similar a la de una rueda de monopatín o la de un neumático de goma dura de un carrito de la compra. Es firme, cede un poco al presionar con fuerza, pero mantiene su forma en general. Es flexible, pero no llega a ser blando.
  • TPU 85A: Este material se asemeja más a la suela de una zapatilla para correr o a la clásica goma de borrar rosa de un lápiz. Es notablemente suave al tacto y fácil de apretar. Ofrece la sensación blanda y flexible que muchos buscan.

Una diferencia de diez puntos

Sobre el papel, una reducción de diez puntos, de 95A a 85A, puede parecer insignificante. En el mundo de la impresión 3D, representa un salto enorme en la dificultad. La relación entre la dureza Shore y la facilidad de impresión no es lineal. Esa pequeña diferencia numérica se traduce en un cambio drástico en el comportamiento del filamento al ser extruido. Un filamento ligeramente más blando requiere un enfoque de impresión completamente distinto, ya que es mucho más probable que falle bajo las tensiones mecánicas del proceso.

La ciencia detrás del fracaso

El principal desafío de imprimir TPU más blando se puede resumir en una idea: el "efecto del fideo mojado". Imagina intentar pasar un espagueti cocido por un tubo pequeño. Sin duda se doblará y se deformará. El mismo principio se aplica al filamento blando. El engranaje del extrusor intenta empujar este filamento tan flexible hacia la zona de fusión, y cualquier resistencia puede provocar que se doble y se atasque.

Esto conlleva varios problemas mecánicos clave que son mucho más graves con 85A que con 95A.

  1. Pandeo del filamento: Este es el principal modo de fallo. El engranaje motriz empuja el filamento hacia el cabezal de impresión. Si existe algún espacio libre en la trayectoria del filamento, incluso de uno o dos milímetros, el filamento blando, bajo presión, se doblará hacia ese hueco en lugar de avanzar hacia la boquilla. Esto provoca un atasco inmediato.
  2. Problemas de agarre del extrusor: Los engranajes que sujetan el filamento presentan un problema. Si la tensión es demasiado baja, los engranajes resbalarán sobre la superficie blanda y lisa del TPU, lo que provocará una alimentación irregular y una subextrusión. Si la tensión es demasiado alta, los engranajes deformarán o aplanarán el filamento, alterando su forma y provocando que se atasque en los espacios reducidos del bloque calefactor o la boquilla.
  3. Comportamiento elástico y acumulación de presión: El filamento blando 85A se comporta como un resorte dentro del tubo Bowden o incluso en el corto recorrido de una extrusora de accionamiento directo. Al extruirse, el filamento se comprime. Al detenerse, se expande, lo que hace que la retracción sea prácticamente inútil. La presión acumulada continúa expulsando el filamento de la boquilla, provocando goteos y formación de hilos. Esta compresión y estiramiento también hacen que el flujo de plástico no sea instantáneo, lo que dificulta enormemente la colocación precisa del material.

Comparación directa

Aquí desglosamos las diferencias prácticas que encontrará al imprimir con TPU 95A frente a TPU 85A, desde los requisitos de hardware hasta la configuración final del programa de corte.

Requisitos de hardware

El hardware de su impresora es el factor más importante para determinar el éxito con materiales flexibles y blandos.

  • Para TPU 95A (El flexible accesible):

    • Extrusor: Se recomienda encarecidamente un extrusor de accionamiento directo para una experiencia consistente y sin problemas. Su recorrido corto y controlado minimiza el riesgo de deformación. Sin embargo, un sistema Bowden bien ajustado puede funcionar con 95A. Esto requiere velocidades bajas, retracción mínima y, a menudo, un tubo de alta calidad con tolerancias internas ajustadas. Es un reto, pero posible.
    • Trayectoria del filamento: Una trayectoria controlada desde el engranaje hasta el extremo caliente es útil, pero se pueden tolerar pequeñas holguras con un ajuste cuidadoso.
  • Para TPU 85A (El flexible del experto):

    • Extrusor: Un extrusor de accionamiento directo es imprescindible. El éxito depende de lograr la trayectoria más corta y controlada posible entre el engranaje motriz y la zona de fusión. Cualquier sistema con una holgura significativa está prácticamente condenado al fracaso.
    • Trayectoria del filamento: Una trayectoria del filamento totalmente controlada es absolutamente crucial. Esto significa que el filamento no puede desviarse más que directamente hacia el bloque calefactor. Cualquier espacio sin guía es un punto potencial de fallo donde el filamento se doblará.

La preparación lo es todo

Todos los filamentos de TPU absorben la humedad del aire. Esta humedad se convierte en vapor en el hotend, lo que provoca numerosos problemas de calidad de impresión.

  • 95A: Este material es bastante tolerante. Podrías imprimir con un carrete que lleve uno o dos días fuera, pero siempre es recomendable secarlo. Si experimentas hilos o chasquidos, secar el filamento es la primera y más efectiva solución.
  • 85A: El secado es absolutamente crucial e imprescindible. Intentar imprimir TPU 85A, incluso ligeramente húmedo, es garantía de fracaso total. Se oirán chasquidos y silbidos constantes provenientes de la boquilla al escapar el vapor, se observará una formación de hilos extrema que parece telarañas, y la pieza final tendrá un acabado superficial deficiente y una mala adhesión entre capas, lo que la hará quebradiza. Utilizar un secador de filamento específico como parte habitual del flujo de trabajo es un requisito indispensable para imprimir correctamente con 85A.

Guía de configuración de la segmentación

La configuración de tu programa de corte te permite controlar la física del proceso de impresión. El enfoque para la 85A es fundamentalmente diferente al de la 95A, centrándose en minimizar la presión y controlar el exceso de material en lugar de intentar eliminarlo mediante la retracción.

Configuración de la segmentadora TPU 95A (Ajustes básicos) TPU 85A (Ajustes avanzados) Motivo del cambio
Velocidad de impresión 25-40 mm/s 15-25 mm/s Una velocidad más lenta reduce la contrapresión en la boquilla y evita que el filamento blando se deforme bajo la fuerza de compresión de la extrusora.
Distancia de retracción 0,8-2,0 mm (Accionamiento directo) 0,0-0,5 mm (o desactivado) La extrema elasticidad del filamento 85A hace que la retracción sea inútil. El filamento simplemente se estira en lugar de retraerse, lo que provoca atascos. Es mejor controlar el exceso de filamento con otros ajustes.
Velocidad de retracción 20-30 mm/s 10-20 mm/s (si está habilitado) Es necesario realizar movimientos lentos y suaves para evitar que el engranaje motriz desgaste o estire el filamento blando, lo que puede provocar un atasco en el movimiento de desretracción.
Temperatura de impresión 220-240 °C (Seguir el rango del fabricante) A menudo, la temperatura es entre 5 y 10 °C superior a 95 A. Una temperatura ligeramente superior reduce el espesor del plástico fundido, lo que permite que fluya con mayor facilidad y requiere menos fuerza por parte de la extrusora. Esto reduce aún más el riesgo de deformación.
% de extrusión/flujo Calibrar (a menudo ~105%) Calibre cuidadosamente (a menudo entre 105 y 115%). Los filamentos más blandos pueden comprimirse ligeramente por los engranajes de transmisión. A menudo se necesita un caudal mayor para compensar este cambio de volumen y evitar la subextrusión crónica.
Velocidad del ventilador de refrigeración 20-50% después de las primeras capas 0-30% después de las primeras capas El TPU posee una excelente adhesión natural entre capas. Un enfriamiento excesivo, especialmente a las velocidades de impresión tan bajas que requiere la tecnología 85A, puede debilitar esta adhesión. Un enfriamiento mínimo suele ser suficiente.
Velocidad de desplazamiento 100-150 mm/s >150 mm/s Con la retracción desactivada o minimizada, la estrategia consiste en mover la boquilla entre las secciones impresas lo más rápido posible. Esto minimiza el tiempo que la boquilla permanece inmóvil y gotea plástico fundido.

Solución de problemas comunes

Incluso con una preparación perfecta, es probable que surjan problemas. Aquí te explicamos cómo diagnosticar y solucionar los problemas más comunes.

Fallo 1: Atasco en el extrusor

  • Es mucho más probable que se trate de la aleación 85A. Este es el clásico fallo por pandeo.
  • Solución: El primer paso, y el más importante, es reducir inmediatamente la velocidad de impresión. Esta es la principal causa de la contrapresión excesiva. A continuación, revisa el recorrido del filamento en busca de huecos y elimínalos. Por último, reduce la distancia de retracción casi a cero o desactívala por completo, ya que el movimiento de empuje y tracción es una de las principales causas de atascos.

Fallo 2: Enhebrado severo

  • Es más probable con: 85A, principalmente porque no se puede utilizar una retracción efectiva.
  • Solución: Primero, asegúrate de que el filamento esté completamente seco. Incluso una pequeña cantidad de humedad provocará exudación que se asemeja a hilos. Realiza una prueba de temperatura para encontrar la temperatura mínima que permita una buena adhesión entre capas; a menor temperatura, menor exudación. Aumenta la velocidad de desplazamiento al máximo que admita tu impresora. Finalmente, explora las opciones avanzadas del software de corte, como "Coasting" (que detiene la extrusión justo antes de un movimiento de desplazamiento) y "Wipe" (que mueve la boquilla sobre la impresión para eliminar el exceso de plástico).

Fallo 3: Extrusión inconsistente

  • Es más probable que se trate de: 85A. Esto se manifiesta como huecos en las paredes o una textura áspera y desigual.
  • Solución: Comprueba la tensión del engranaje del extrusor. Debe estar lo suficientemente ajustado para sujetar el filamento sin deformarlo. Deberías poder ver marcas muy tenues de los dientes, pero el filamento no debe estar aplastado. Calibra cuidadosamente el caudal (multiplicador de extrusión) para la bobina específica de filamento 85A. A menudo requiere un valor mayor del que esperas. Y como siempre, ante la duda, reduce la velocidad de impresión.

El veredicto: Medir el salto

Entonces, ¿cuánto más difícil es? Midamos el aumento de dificultad.

  • De PLA a TPU 95A: Este es un paso intermedio. Requiere un cambio de mentalidad fundamental: «despacio y con buena letra». Debes aprender a ajustar la retracción y aceptar velocidades de impresión más lentas. Es una excelente introducción al mundo de los filamentos flexibles y se puede lograr con una amplia gama de impresoras modernas.
  • De TPU de 95A a 85A: Esto representa un salto significativo hacia un terreno avanzado. Este cambio va más allá de la simple configuración del software de corte y se convierte en un desafío de optimización del hardware y disciplina en el proceso. El éxito depende en gran medida de contar con el equipo adecuado, específicamente una extrusora de accionamiento directo de alta calidad y totalmente controlada. No tolera errores en el secado del filamento, la velocidad ni la calibración.

Para usar una analogía, imprimir con TPU de 95A es como aprender a conducir un coche con cambio manual. Se necesita práctica para familiarizarse con el embrague y la palanca de cambios, pero es una habilidad común que se adquiere. Imprimir con TPU de 85A es como que te entreguen las llaves de un coche de carreras clásico con un embrague sensible, sin dirección asistida y un motor caprichoso. Requiere más habilidad, atención constante y un conocimiento profundo de cómo funciona el sistema.

Imprimir con propósito

En el debate entre TPU 95A y TPU 85A, la diferencia en la dificultad de impresión es considerable. Su elección debe basarse en su aplicación y en su disposición a afrontar un reto.

El TPU 95A es un material versátil y fiable. Resulta perfecto para piezas funcionales que requieren durabilidad y una flexibilidad moderada, como juntas personalizadas, amortiguadores de vibraciones y carcasas protectoras. Ofrece un excelente equilibrio entre flexibilidad e imprimibilidad.

El TPU 85A es un material especializado. Debe elegirse cuando el objetivo principal del diseño sea la máxima suavidad y flexibilidad, por ejemplo, para empuñaduras ultraflexibles, prendas de vestir o componentes robóticos blandos.

No temas el reto del filamento 85A, pero abórdalo con una mentalidad abierta y expectativas realistas. Dominarlo es señal de un operador de impresión 3D hábil, paciente y metódico. Con los conocimientos de esta guía, estarás preparado para afrontar el reto del filamento flexible y elegir el material adecuado para tus proyectos en 2025.

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